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Jamones y Embutidos La Hoguera: En continuo crecimiento

11

Jul 2018

Modos correctos de conservar los embutidos en verano.

/ Escrito porEmbutidos La Hoguera

Los embutidos cocidos deben conservarse en temperaturas de refrigeración que oscilan entre 2ºC y 8ºC. Además, conveniente colocarlos en los estantes superiores de la nevera protegidos en su envase original o en contenedores cerrados. De esta forma se va a evitar la contaminación cruzada (alimento seguro en contacto con un alimento contaminado) e invadir el resto de los alimentos con el olor característico de estos productos.
El caso de los embutidos secos es distinto. Se pueden conservar en lugares frescos, secos y protegidos de la luz, ya que las altas temperaturas, la humedad y la luz artificial o natural provocan alteraciones no deseadas en este tipo de alimentos.

¿Qué precauciones son necesarias al consumir embutidos?


En este tipo de productos hay que tener ciertos cuidados para minimizar las posibilidades de ingerir alimentos contaminados. Desde los organismos de salud, se recomienda que desaparezcan los colores rosados (de carne cruda) en el proceso de cocción de un producto cárnico picado o molido. De este modo, se evita unas de las enfermedades de raíz alimentaria más graves y frecuentes en nuestra sociedad, el Síndrome Urémico Hemolítico, producido por la ingestión de células vivas de Escherichia coli valga esto como recomendación adicional (pero no poco importante).

Con respecto a los embutidos cocidos hay que tomar otros recaudos al momento de la compra y el almacenamiento.
Por ejemplo, la morcilla puede consumirse "cruda" (recién comprada) o luego de una segunda cocción (horno o parrilla). Entonces tanto en la compra como en casa no debe mezclarse con otros productos crudos, ya que no va a recibir tratamiento térmico posterior (cocción o recalentamiento).
Atención: hay carnicerías donde colocan en exhibición las morcillas al lado de carne picada, o sobre carne o pollo crudo. Esto puede contaminarlas y producir una infección o intoxicación alimentaria al consumidor.
Lo mismo pasa con embutidos cocidos tipo fiambre (salchichón o mortadela) ya que son productos listos para consumir.

Siempre se deben mantener los embutidos protegidos y conservados a la temperatura que corresponde de acuerdo a sus características.